Otro caso de éxito fue al comenzar con un modesto presupuesto adecuado a las circunstancia del cliente, en la medida que el cliente fue creciendo, acabó incorporando productos (tras una larga trayectoria en el mismo almacén tuvo que cambiar de almacén, ya que logísticamente no podía asumir el crecimiento) una vez alcanzamos un volumen suficiente, empezamos a preocuparnos en disminuir el CPA para aumentar beneficios.